APLICACIONES DE LA DERIVADA
Hasta ahora hemos construido la derivada a partir de la idea de cambio: primero como una razón de cambio promedio, luego como la pendiente de la recta tangente y, finalmente, como un límite.
Pero surge una pregunta natural:
¿para qué sirve la derivada?
En este capítulo exploraremos cómo interpretar la derivada en distintos contextos.
Veremos que la derivada no es solo una expresión algebraica, sino una herramienta que nos permite entender cómo cambian las cantidades: si crecen, decrecen, o alcanzan valores máximos o mínimos.
¿Qué mide la derivada?
En el capítulo anterior definimos la derivada como la pendiente de la recta tangente. Pero ahora...
Crecimiento y Decrecimiento
Hasta ahora vimos que la derivada nos dice qué tan rápido cambia una función. Pero hay algo aún ...
Máximos y Mínimos
Hay puntos especiales donde la derivada es cero. En esos puntos, la función deja de crecer o dec...